lunes, 26 de julio de 2010

¿Quiénes son nuestros dioses?


''Pues mi ángel irá delante de ti y te llevará a la tierra del amorreo, del heteo, del ferezeo, del cananeo, del heveo y del jebuzeo; y los destruiré por completo.
No adorarás sus dioses, ni los servirás, ni harás lo que ellos hacen; sino que los derribarás totalmente y harás pedazos sus pilares sagrados. Mas serviréis al Señor vuestro Dios, y Él bendecirá tu pan y tu agua; y yo quitaré las enfermedades de en medio de ti.'' (Éxodo 23:23-25, La Biblia de las Américas)

Esta mañana leí ese pasaje, y he venido escuchando sermones acerca de los ídolos que tenemos hoy en día. Dios en este pasaje le dice al pueblo que no tendrán ningún otro dios delante de Él, y lo hace anteriormente y después, pero ¿por qué es que Dios no permite eso?.
Estuvo claro para el pueblo y está claro que el único y verdadero Dios es Él, Dios no les prohibe al pueblo tener otros dioses porque estos sean reales o puedan ser más poderosos que Él, sino por el amor que le tiene al pueblo. Dios no quiere ver a su pueblo buscando refugio donde no lo hay, sino que Él mismo se ofrece y nos da el refugio ''Mas serviréis al Señor vuestro Dios, y Él bendecirá tu pan y tu agua; y yo quitaré las enfermedades de en medio de ti''.
Dios no es un Dios egoísta, sino que nos da esas instrucciones para el bien de nosotros, pero nosotros como humanos no vamos donde Él, y preferimos refugiarnos en aquellos ídolos que al final nunca ofrecen lo que prometen. Los ídolos no necesariamente tienen que ser estatuas de piedra, ni ''mini-dioses''. Un ídolo puede llegar a ser incluso una persona, un objeto, un gusto. Para darme a entender pondré las siguientes definiciones de ídolo según la RAE, la primera es: ''Imagen de una deidad objeto de culto.'' y la segunda: ''Persona o cosa amada o admirada con exaltación.'' Ahí creo que podemos entender un poco mejor como aplica el pasaje de arriba hoy en día.
Dios ordena a su pueblo deshacerse de todos los dioses de las tierras que Él les va a dar, igual nos ordena lo mismo a nosotros. Dios puede darnos un buen empleo, una buena casa, un buen lugar para vivir, pero nos ordena a deshacernos de aquellos dioses que Él mismo sabe que nos pueden alejar de Él. En un empleo podría ser común el trabajar deshonestamente, y para los demás podría ser algo muy normal, pero Dios nos dice ''ni harás lo que ellos hacen''. Sucede como cuando entré a la universidad, yo no acostumbro a copiarme en un examen, pero allá quisieron meterme la costumbre de yo también copiarme. Tal vez digan ''esto no tiene que ver con lo otro'' pero lo que uno viene sembrando eso es lo que va a cosechar.
Ese ''dios'' llamado deshonestidad te promete éxito y progreso, pero nunca cumple con eso, siempre vamos a querer más y más y no nos dará lo suficiente, aparte de que dependeremos de él.
Diferente es confiar en Dios al tomar un examen y ver cómo siempre Él es fiel, y no digo que no estudiemos, ''sino que los derribarás totalmente y harás pedazos sus pilares sagrados''. La gente en ese tiempo estaba preparada para la guerra pero confiando en el verdadero Dios quién daba la victoria. Pongo el ejemplo del examen como universitario que soy, pero esto aplica a más áreas de nuestras vidas.
¿En quién confías?

(Imagen tomada de: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgbu6fygTUXIDRuDPvXQlz9Jv4qdwgi6jV6onvj9JBjYu-Tt_2RFat3bSUKzDxHBnhv1JV1BG2mOEfgMmTG6rBqbz7LXq81KxwKZdieG9JTphSuL12HuD_-4y-RL5mLt-HftBqA2RgYpWk/s400/signo-de-interrogacion.jpg)

No hay comentarios: